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Porque Me Fui del Movimiento Hare Krishna (ISKCON) por Steven J. Gelberg, 1991 Puesto que eventualmente la mayoria de los devotos dejan el movimiento Hare Krishna, ISKCON (AC Bhaktivedanta Swami Prabhupada predijo correctamente que la gran mayoria de sus discipulos abandonaran el movimiento en ultima instancia), la experiencia de salirse (y sus consecuencias) es ciertamente una de las experiencias mas fuertes en la vida de la mayoria de los devotos, y por lo tanto digno de la reflexion y de la discusion. Es dificil imaginar una experiencia mas clave, mas potencialmente desorientante, que dejar una comunidad o una tradicion espiritual a quienes uno ha dedicado anos de su vida. Perder la fe en un sistema comprensivo de las ideas que han formado su sentido y han dirigido sus acciones, de dejar a una comunidad que ha constituido su mundo social y ha definido su identidad social, para renunciar una manera de vida que es un modo entero de ser, es una experiencia de implicaciones trascendentales. Especialmente cuando la comunidad/tradicion que uno esta dejando se define como el deposito y bastion de toda la bondad, todo el significado, toda la verdad, toda la decencia, todo el logro humano significativo, puede requerir un esfuerzo psicologico importante de reorientarse a su propio yo y al mundo mas de alla. Internamente, uno debe trabajar para volver a descubrir y para reclamar sus propias fuentes unicas, recursos personales de significado y de vivir autenticamente de esas profundidades internas. Externamente, uno debe aprender como tratar del mundo externo, ese territorio extenso que es mas alla de las puertas del enclave espiritual -- ese lugar de que por tanto tiempo fue visto como un domicilio oscuro y malvado impropio para la habitacion humana. Muy a menudo los devotos que no se sienten contentos viviendo en ISKCON prolongan su estancia simplemente por miedo de ese mundo demoniaco. Esta reorientacion a uno mismo y reingreso al mundo no es ninguna tarea pequena, y es mas facilmente manejada cuando uno tiente el apoyo de otros que pasaron por esa trayectoria similar. Aunque he tenido poco que hacer con ISKCON por casi catorce anos, todavia siento un cierto parentesco con los devotos, del pasado y del presente. ¿Como no lo podre? Me dedique completamente por diecisiete anos de mi vida (desde la edad de dieciocho anos hasta los treinta y cinco -- mi juventud) a una vida de la consciencia de Krishna en la asociacion de devotos semejantemente comprometidos. Virtualmente todos mis amigos y conocidos eran devotos. Absorbi las ensenanzas de Prabhupada en la profundidad de mi ser y las predique con un entusiasmo nacido firmemente de confianza en sus verdades y eficacia absoluta. Me dedique a animar a que mis companeros devotos se imersen profundamente en la espiritualidad Vaishnava (corrigiendo los libros tales como El Maestro Espiritual y el Discipulo y el Namamrta: El Nectar del Nombre Santo), y a cultivar respecto y aprecio para ISKCON entre los intelectuales y eruditos por ejemplo con mi volumen de entrevistas, "Hare Krishna, Hare Krishna: Cinco Eruditos Distinguidos Acerca del Movimiento de Krishna en el Oeste "(la prensa Grover, 1983). Aunque mi manera de pensar y mi modo de ser ha cambiado considerablemente desde que me fui del movimiento, no puedo olvidarme de todos mis hermanos y hermanas que han compartido la experiencia de la consciencia de Krishna. Yo, como ellos, entre al movimiento conducido por una necesidad de saber y experimentar la verdad, iluminacion, paz, dicha. Yo, como la mayoria de los devotos, sentia una atraccion inexplicable al muchacho de piel azul, supernaturalmente hermoso, Krishna, a la musica extranamente hermosa del "mahamantra" Hare Krishna, a la promesa de transcendencia. No hay como no poder sentir un parentesco especial con ellos. La mayoria de los devotos experiencian dudas de vez en cuando, sobre la verdad de la consciencia de Krishna, o sobre su relacion a su crecimiento espiritual y psicologico personal. En mis ultimos anos en el movimiento yo ciertamente senti eso. Y se que, a pesar de demandas por el contrario, hay desalientos muy grandes para poder expresar abiertamente las dudas de uno al estar juntos con otros devotos. Dudas, sin embargo, pueden ser la voz de su propio ser interno, ese ser que no siempre refleja exactamente el "sistema" exterior de la consciencia de Krishna, ese ser que protesta ser formado y moldeado a algo que el no lo es. A pesar de su lealtad externa a ISKCON y a su tradicion original, si el ser interno no es dirigido, respetado, honrado, permitido para crecer, dado los medios de la expresion, ese autentico ser, mas tarde o temprano, se va a levantar en protesta. Cuando esa pequena voz interna comienza a hablar, puede ser callada con el pensamiento del regimiento, o cantando el maha mantra mas fuerte, o con actividades extrovertidas, o con simple negacion. Pero mas tarde va a volver, un poco mas ruidoso, un poco mas insistente, y llegara un cierto dia que no hay ninguna otra opcion mas que reconocerla. Quisiera, ahora, tratar a esa voz interna y contestarla con mi propia voz. A proposito, no tengo ningun intento malevolo en hacerlo No estoy contra ningun culto o ningun otra especie de campana ideologica. No tengo nada que ganar personalmente de este ejercicio excepto el placer de hablar las palabras que pienso que son necesarias de hablar con amigos viejos y con amigos desconocidos. Permitame relatar algunas de las razones porque me fui de ISKCON despues de tantos anos de mucho servicio. He organizado mis reflexiones en varias secciones, que siguen: ¿Donde estan los devotos puros? Pensando del pasado, a mi me parece que el factor que inicialmente marco mi comienzo de desilusion gradual con ISKCON era mi conocimiento creciente de que, juzgando con su propio criterio para exito, que tiene ISKCON, francamente, fallo como un movimiento espiritual y llego a ser cada vez mas inescapable, y obvio que el movimiento no satisfacia simplemente su propia meta fundamental indicada: que era crear "devotos puros" - de dirigir habilmente y con exito a los practicantes serios a esos sublimes estados de consciencia espiritual descritos elaboradamente en las sagradas escrituras y en los inacabables reiterados foros de las ensenanzas del movimiento. Uno, por supuesto, encuentra a devotos que parecen ser pacificos, contentos, llenos de proposito sinceros y de conviccion, alegres, entusiasticos, etcetera. Y es verdad que la mayoria de los devotos han experimentado, contemporaneamente una vez u otra, sensaciones elevadas cantando, mirando a las deidades, etcetera. ¿Pero que es de los estados espirituales desarrollados y sostenidos describidos por los terminos tales como "bhava" y "prema"? ¿Que paso por el amor de Krishna que fluya de las profundidades de su ser, abrumando la mente y el corazon, y transformando completamente a uno en una persona santa que su misma presencia inspira santidad en otros? ¿Esta Iskcon produciendo realmente a tales personas tan conscientes de Krishna? ¿Me puedo atrever a preguntarles? Para explicar esta carencia embarazosa de devotos puros en ISKCON, uno esta forzado decretar una version "de las ropas nuevas del emperador": haga lo mejor que pueda para convencerse a si mismo y a otros que ciertos devotos de alto-perfil sean, de hecho, devotos puros, y para proclamar que los que no reconocen su estado no estan todavia avanzados para poder reconocer eso o quizas son "tontos envidiosos." O, redefinar alternativamente el termino de "devoto puro" de una manera tan amplia, abundante en cuanto incluyan el numero mas grande de los devotos posible (ejemplo: todos esos que aspiran ser devotos puros, todos esos que siguen sus promesas de su iniciacion, etc.) Algunos cuantos, devotos altamente motivados, altamente disciplinados se aplican a los principios del bhakti-yoga y prueban las frutas de sus esfuerzos. Pero para la mayoria abrumadora de devotos, la vida espiritual en ISKCON es poco mas que una lucha perpetua contra los instintos de la materia primordial. Uno sigue, ano tras ano, esperando contra esperanza que, "Un dia, si, un dia, un dia lejano en el futuro, un dia magico y maravilloso, me volvere un devoto puro." Despues de muchos anos en el movimiento llegue a la conclusion de que cualquier otro exito de que el movimiento pueda gozar - de que cualquier proliferacion de cabezas afeitadas y de saris, de que cualquier numero de templos que se habran, libros que se destriuyan, endosos de la celebridad que se obtengan -- en la ausencia de una creacion de personas que sean altamente desarrolladas en la consciencia de Krishna, todo eso es solamente una demostracion vacia. Falta de etica y falta de honradez intelectual Sobre el curso de mis anos en ISKCON me alarme en el grado a lo cual la gente que ensamblo al movimiento en parte como una reaccion contra la falta de honradez penetrante en reparticiones interpersonales en la sociedad mundana, permitian a volverse ingeniosos, rastreros y enganosos en el nombre de promulgar la Verdad. No obstante es muy duro de admitir, pero El-Resultado-Justifica-el-Hecho ha sido por mucho tiempo lo que defino y controlo las eticas en el movimiento. De acuerdo con la presuncion que el trampear, enganar, engatusar almas ilusionadas para subvencionar financieramente, y tambien ayudar a ISKCON representa una manera de moralidad "mas avanzada", los devotos son ensenados a decir y a hacer casi cualquier cosa si puede ser justificada en el nombre de la "predicacion." Desde el nuevo devoto en la calle extrayendo el dinero de los que no son devotos con el disimulo evidente, hasta el devoto mas intelectual y socialmente sofisticado que empaqueta habilmente ISKCON de tal manera en cuanto a lo que es mas eficiente para ganar amigos y socavar a los enemigos, las eticas de enganar a los que no son devotos para salvarles las almas es igual. Aunque esta actitud pueda aparecer justificada desde el punto de vista de ciertas eticas "espirituales" autoserviciales, inventadas, en la practica anima un desacato fundamental y una actitud superior hacia esas personas a quienes ellos dicen que sienten compasion, y una actitud manipulativa, controladora hacia esas personas a las cuales ellos dicen que estan liberando. Aunque algunas de las manifestaciones mas grotescas de esas eticas del engano se han templado en los anos recientes, sin embargo, la actitud basica, por lo que puedo ver, no han cambiado, porque se arraigan en la presuncion de de la superioridad moral de ISKCON. Otra clase de falta de honradez que es fundamental en el movimiento es una de la intelectualidad: una orientacion docta por lo cual nuestro propio proyecto filosofico principal deja de ser el esfuerzo sincero y disciplinado al abrirse a la verdad, pero en vez nos encontramos estudiando, memorizando, internalizando, predicando y defendiendo una "verdad ya definida, predigerida, pre-embalada." En vez de la busqueada genuina, de mente abierta, de corzon abierto por el conocimiento, uno agita simplemente la banderita de la "verdad recibida" pase lo que pase, no obstante mucho que la "verdad" pueda o no pueda tratar la realidad o los hechos actuales. Esta defensa firme de la "verdad recibida" en frente del potencial de invalidar realidades representa, yo sugiero, no un acto del valor pero de la cobardia: por lo ultimo un intento inutil para defender una seguridad de existencia fragil mascarada como certeza aclarada. Me sorprende continuamente, y en la retrospeccion me desconcierta algo, por mi buena voluntad facil y de otros intelectuales de ISKCON de sacrificar facilmente la honradez intelectual para poder fortificar la fe imperfecta de nosotros y de otros-de agitar nuestras pequenas desastradas banderitas de la verdad en frente de la abundancia de ideas y realidades multiples de texturas que nos rodean. Corazones duros Me puedo recordar, a traves de mis anos en ISKCON, a menudo estando decepcionado con el comportamiento de los lideres, que parecian de preocuparce poco por el bien estar de los devotos bajo su comando. Hay cierta dureza del corazon que viene de subordinar a gente a los principios, a definir a la institucion misma como preeminente y de que sus miembros sean simplemente sus "sirvientes humildes". Este retorico de la sumision tiene, por supuesto, cierto sonido de la arrogancia: la idea de que los devotos se esfuerzen juntos, reuniendo sus energias y habilidades, sacrificando sus independencias y comodidades personales para servir la mision gloriosa. El problema es, en efecto que esto crea un ambiente social/interpersonal en el cual las necesidades particulares del individuo se devaluen, no se dan importancia, y pospuesto indefinidamente -- dejando al devoto individual mas tarde o temprano sintiendose usado y abusado. Sobre mis anos en ISKCON cada vez me entere mas y mas, dolorosamente y tristemente, de las diferentes maneras en la cual en el nombre del "poner a los devotos al servicio de Krishna," los lideres y los administradores en todos los niveles trataban a los devotos "bajo" de ellos de una manera arrogante, condescendiente, severo y autoritario -- mirando y tratando de sus subordinados no como individuos unicos que poseen vidas internas ricas y complejas, sino como unidades de la energia humana que se emparejan a las tareas necesarias actuales. Recuerdo la critica de los lideres, incluso se burlaban de la nocion que hay que poner atencion a los psiquis y necesidades individuales de los devotos -- ellos despedian tales preocupaciones como sentimentalismo, un modo de mimar innecesario, como una carencia de mente-firme, y opuesto a los principios sagrados de la humildad y de la entrega. Esta actitud dura, corazon de piedra, esta indiferencia insensible para el individuo, esta casi cinica elevacion de los principios de humildad y la entrega para asegurarse de que los pisos sean barridos y las cuentas pagadas, deja a muchos devotos, especialmente esos que estan en posiciones bajas en la institucion, sintiendose traicionados. Muchos de estos devotos, cuando la frustracion, la ansiedad y la decepcion alcanzan un nivel bastante alto, simplemente se van -- muchos se convierten (comprensiblemente) amargos y vindicativos. Pulse aqui para parte dos
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